El arte, los rituales y Halloween: Un viaje personal

Hoy quiero compartir con vosotros un tema que siempre me ha fascinado: la conexión entre los rituales ancestrales, Halloween y el arte. Este post es especial porque toca dos partes muy distintas de mí: la Alicia escéptica y racional, y la Alicia mística, que siente una conexión profunda con la magia. Esta dualidad ha hecho que hablar de Halloween sea un reto, pero también un viaje interesante que quiero compartir.

Una memoria familiar que me inspiró

Una de las cosas que me hizo reflexionar sobre esta conexión fue el recuerdo de mi abuela. Ella siempre encendía una mariposa de aceite para honrar a nuestros antepasados la víspera del Día de los Difuntos. Es un recuerdo que me conmueve, y me llevó a preguntarme: ¿por qué seguimos celebrando estos rituales? ¿Qué los hace tan especiales, y cómo se relacionan con el arte?

Para encontrar respuestas, decidí hacer una tormenta de ideas y empecé a relacionar visualmente diferentes obras de arte que me recordaban a Halloween: pinturas, libros, ilustraciones, cine…

Estuve investigando sobre diferentes facetas de este tema, organicé mis ideas y decidí también colaborar con una amiga historiadora del arte, lo cual enriqueció muchísimo el proceso.

Descubriendo el verdadero origen de Halloween

Sin embargo, pronto me di cuenta de que había estado trabajando con ideas preconcebidas. Siempre pensé que Halloween era una fiesta comercial, de disfraces y calabazas, muy típica de Estados Unidos. Pero a medida que profundizaba en la investigación, descubrí que su origen es mucho más antiguo y está ligado a rituales que se han celebrado en muchas culturas. Estos rituales comparten símbolos comunes: el fuego, la noche, las ofrendas y la creencia de que en ciertos momentos del año podemos cruzar el “velo” que separa nuestro mundo del de los espíritus.

Esto me llevó a preguntarme: ¿qué nos impulsa a celebrar la muerte? ¿Por qué repetimos estos elementos simbólicos a lo largo de las culturas? Y, sobre todo, ¿qué papel juega el arte en todo esto?

El arte como puente entre mundos

Aquí es donde el arte entra en juego de una forma sorprendente. Al igual que los rituales, creo que el proceso creativo en el arte es una manera de atravesar ese “velo liminal” entre lo visible y lo invisible. Muchos artistas a lo largo de la historia, como Beethoven o Goya, han descrito momentos en los que sentían que no eran ellos quienes creaban sus obras, sino algo superior que los guiaba. Hablan de trances, de inspiración que llega como si proviniera de otro mundo.

El arte, como los rituales antiguos, no es solo una forma de expresión, sino también un consuelo, una manera de conectar con lo desconocido, con lo profundo, con esa parte de nosotros que anhela trascender lo tangible.

¿Hemos perdido la magia en el arte?

Este viaje me ha llevado a reflexionar sobre si, en una sociedad que ha desacralizado tanto los rituales como el arte, estamos perdiendo esa conexión mágica. Hoy en día, parece que todo está orientado hacia la producción y el consumo, y muchas veces olvidamos el verdadero propósito del arte y los rituales: brindarnos consuelo, ayudarnos a conectar con algo mayor, y permitirnos expresar lo que a veces no podemos poner en palabras.

Me pregunto, ¿para quién estamos creando en realidad? ¿Y hemos dejado de necesitar esos rituales y esa magia en nuestras vidas?

Conclusiones y próximos pasos

Aunque este viaje me ha dejado con más preguntas que respuestas, sí he sacado algunas conclusiones: el arte no tiene que ver con el resultado, sino con la experiencia de crear. Como los rituales, el arte nos ofrece una manera de sanarnos, de explorar lo que no siempre podemos ver ni entender a simple vista.

Si quieres profundizar en este tema y ver todo el proceso en la creación de esta obra en la noche mágica de Halloween tienes el vídeo aquí abajo:

Te invito también a visitar mi web para acceder a más recursos para seguir aprendiendo y donde ya está disponible mi curso online: Fluir con la acuarela. Me encantaría verte por allí y compartir más sobre el proceso creativo y cómo podemos conectar con nuestra musa interior.

Espero que os haya gustado este Halloween diferente. ¡Nos vemos pronto!